Arquitectura ambiental siglo XXI

Por el Arq. Daniel Kaufman

En el principio, para construir, el hombre tuvo en cuenta las condiciones propias del lugar, es decir las características del terreno, la orientación, el sol, el clima, los vientos dominantes, la vegetación. La arquitectura, antes de ser tal, antes de que mediara una abstracción en el acto de construir, fue bioclimática. En el sentido de sacar el mejor partido de un lugar determinado, logrando así las mejores condiciones de vida para el usuario de la construcción a realizarse. Existen innumerables ejemplos de adecuación al sitio en relación a un determinado desarrollo tecnológico: desde lo más sencillo como es el tamaño de las ventanas (según el clima y la capacidad de producir vidrio), la forma de los techos (para soportar la nieve o almacenar el agua de lluvia), o el color (para protegerse de las radiaciones solares). Hasta soluciones de mayor complejidad como el poblado Anasazi en Mesa Verde, Colorado, construido bajo una saliente rocosa de la montaña para protegerse del sol de verano al mismo tiempo que se aprovecha la inercia térmica de la roca para atemperar las temperaturas extremas; las torres de viento en Irán utilizadas para hacer penetrar el viento y ventilar los interiores, o las Villas Costosa en Italia donde se aprovecha el aire frío de las cavernas aledañas para refrigerarlas.

Más cercano a nuestros días puede mencionarse el caso de Le Corbusier, que había ideado una ´grilla climática ª en la que volcaba los datos del lugar, las correcciones que debían hacerse y los procedimientos arquitectónicos para lograrlas. En la Torre de las Sombras de Chandigarh llego incluso a hacer un estudio pormenorizado de la incidencia del sol sobre cada fachada con el fin de lograr el mejor ambiente interior posible en cada época del año.

Cabe preguntarse qué paso, por qué se desvío la arquitectura de estos principios que parecen tan obvios al sentido común. Con la irrupción de la técnica a partir de la revolución industrial, el hombre se sintió capaz de modificar las condiciones climáticas, al mismo tiempo que la noción de confort se modificaba y se hacía accesible a un número cada vez mayor de personas. Paulatinamente, la arquitectura se fue transformando hasta convertirse en una ´caja ª que prescinde de toda reflexión sobre el medio ambiente ya que todos sus déficits pueden ser paliados por la técnica. La iluminación, calefacción, refrigeración, dominio de los ingenieros, hicieron perder progresivamente la importancia y hasta la necesidad del arquitecto en muchas de las construcciones del siglo XX. La culminación de este proceso se podría ubicar en la posguerra, época en la que el arquitecto Buckminster Fuller desarrolló sus reflexiones al respecto, poniendo en evidencia el absurdo de la práctica constructiva contemporánea: ´No hay que tratar de luchar contra las fuerzas, hay que usarlas…¿Por qué usar energía para parar energía? ª

Sin embargo, este camino fue emprendido por el conjunto de nuestra sociedad, e hizo falta la crisis del petróleo para que se planteara seriamente el problema de la energía, y luego la progresiva concientización ecológica para considerar los problemas surgidos de la contaminación provocada por el uso de esa energía.

Algunos datos:

El sector de la construcción consume:

El sector de la construcción produce:

50% de los recursos naturales de un país,

30% a 50% de la energía,

15% del agua.

50% de los desechos en el mundo

A esto se puede agregar que las reservas de materias primas de los yacimientos conocidos, haciendo la diferencia entre los explotables en las condiciones actuales y los ´inexplotables ªson:

Petróleo

43

Gas natural

62

Plomo

21/36

Cadmio

26/47

Cobre

36/62

Mercurio

22/41

Estaño

27/28

Zinc

20/67

Aquí cabría mencionar una anécdota de fin de siglo. Para celebrar el nuevo milenio (y celebrarse), a fines de diciembre de 1999, una agencia de publicidad en París hizo pegar unos pósters gigantescos donde se veía la imagen de Nostradamus con una flecha-sopapa de juguete pegada en la cara. El texto al pie de la imagen se mofaba de las premoniciones apocalípticas del filosofo. Sin embargo, sería legítimo preguntarse quién tenía razón. Pocos días después, Francia era desvastada por la peor tormenta de los últimos trescientos años, 300.000 arboles caídos en 48 horas. Es significativo que dos semanas más tarde el gobierno de Jospin promulgara las leyes que intentarán llevar a Francia al cumplimiento del compromiso adoptado en ocasión de la conferencia de Kyoto relativo a las emanaciones de CO2; siendo este el principal causante del ´efecto invernadero ª con sus nefastas consecuencias en el clima del planeta.

Es así como hoy se han comenzado a buscar otras formas de desarrollo que no comprometan las posibilidades de las generaciones futuras, el concepto de ´desarrollo sustentable ª surgido del Informe Bruntland y difundido a partir de la conferencia de Río de Janeiro en 1992.

¿Qué significa esto para la arquitectura? Volver a pensarse en relación al sitio, el clima, los recursos naturales con el objetivo de reducir el impacto sobre el medio ambiente en general y el consumo de recursos y energía en particular, creando un ambiente interior sano y confortable.

La interdependencia del ser humano con su medio ambiente vuelve a tomar relevancia. Conceptos modernos para expresar aquello que es obvio y que fue el punto de partida para una cultura milenaria como la cultura china. El hombre es un elemento más del cosmos que habita. Todo lo que haga influenciará sobre lo que lo rodea, beneficiándolo o perjudicándolo de acuerdo con el carácter de esta acción.